Historias: ¿por qué nos atraen?

Una vida cruel

La máquina de la experiencia del filosofo Robert Nozick, es un experimento mental simple con grandes implicaciones. La idea es, más o menos, la siguiente: Imagina que puedes conectarte a una máquina que te permite experimentar la vida perfecta. Nada está fuera de los límites. Podrías lograr la paz mundial, ser un músico famoso, un atleta profesional o el dictador más poderoso. Y lo mejor de todo, tu experiencia sería igual a la realidad, no notarías que todo está pasando en tu cabeza. ¿Decidirías vivir conectado a la máquina de las experiencias para siempre? Probablemente no. Resulta que la humanidad tiene más en común con el sufrimiento que con el placer.

En el cristianismo, judaísmo e islamismo, la vida empieza al mismo tiempo que el sufrimiento, en el momento en que Adán y Eva son expulsados del paraíso. En estas religiones, de una forma u otra, los problemas terminan con la muerte. De manera similar, el sufrimiento juega un papel integral en el budismo y el hinduismo. En ambas religiones, las penas se vuelven irrelevantes solamente a través de la liberación del samsara (ciclo de muerte y reencarnación). Las historias sagradas, aunque contradictorias en forma, tienen mensajes comunes. Uno que se repite constantemente es la inseparabilidad de la vida y el sufrimiento. Parece que ni siquiera las religiones cuentan historias de pura felicidad.

 

Ficción y realidad

Los cuentos de los niños tampoco son tan felices e inocentes como uno pensaría. El teórico de juegos, Brian Sutton-Smith, encontró que los relatos de los niños suelen describir mundos llenos de caos, anarquía y desastre. Puede que se adjudiquen súper poderes, pero al mismo tiempo son perseguidos y golpeados. Como si fuera poco, este gusto por el caos no desaparece con la edad. Basta con revisar una cartelera de cine o la lista de bestsellers para darse cuenta de que las historias y los problemas van de la mano. Incluso nuestros sueños suelen estar llenos de ansiedad, enojo, miedo, tristeza y solo ocasionalmente felicidad.

En The Storytelling Animal, Jonathan Gottschall argumenta que los seres humanos evolucionamos para derivar placer de las historias por su utilidad como herramienta de supervivencia. Abundante evidencia respalda que las neuronas espejo, las mismas que nos hacen bostezar cuando vemos a alguien más hacerlo y nos provocan tristeza al escuchar el llanto de una madre, también se encienden cuando estamos leyendo o escuchando algún relato. Para nuestro cerebro, hasta cierto punto, es como si nosotros mismos estuviéramos realizando las acciones que vemos, leemos o escuchamos. Esto nos permite simular actividades sin el riesgo de llevarlas a cabo y aprender habilidades complejas sin necesidad de descubrirlas a través de la experimentación.

 

Individuos en comunidad

Las historias cumplen su función solamente si nos hacen sentir. Las neuronas espejo nos permiten experimentar las mismas emociones y sentimientos que los personajes. Por lo tanto, no es extraño que una historia cree en nosotros un cambio similar al del protagonista. La autora de Wired for Story, Lisa Cron, argumenta que una historia sin emociones es una historia que no importa. De la misma forma que en la vida real, en un relato es difícil distinguir subjetivamente cuando algo es importante sin ayuda de emociones. Esto, es precisamente lo que convierte a las historias en una forma increíble de influencia. Las emociones nos ayudan a tomar decisiones y guían nuestras acciones. ¿Coca-Cola o Pepsi? Compramos la historia que nos gusta más.

A pesar de que las emociones sean algo personal, contar historias es una actividad eminentemente social. Las historias sagradas, por ejemplo; unen personas, proponen caminos a seguir y crean comunidades alrededor de una serie de creencias. En realidad, la mayoría de relatos, religiosos o no, conservan rasgos de moralidad, alientan acciones nobles y nos ponen en posición de juzgar comportamientos poco éticos. La moralidad probablemente jugó un papel clave en la evolución de nuestra especie. Por lo cual, tiene sentido que esté presente en las historias que compartimos todos los días. Gottschall sugiere que, sin importar que sean actividades solitarias, las historias siguen siendo colectivas. Una película, un bestseller o una teoría de conspiración es creada para mover a muchos, hoy y en los años por venir. Aunque queramos pensar lo contrario, somos seres humanos experimentando emociones y sentimientos similares, sin importar que estemos solos.

 

Relatos inmortales

Las verdades más grandes de la vida humana se inmortalizan en forma de mitos. Según Joseph Campbell, uno de los mitólogos más importantes del siglo XX, los mitos son pistas del potencial espiritual de la vida humana. Al contrario de la creencia popular, los mitos no son cuentos que tratan de explicar los misterios de una época, son verdades disfrazadas de narrativas que trascienden en el tiempo. En una misma cultura pueden existir varios mitos contradictorios tratando de explicar un mismo fenómeno. Pero esto no los convierte en simples mentiras o fantasías. La mitología es poesía, y la poesía es metafórica. Según Campbell, los mitos son lo más cercano en este mundo a la verdad absoluta. Dado que la verdad absoluta no puede ser descrita con palabras, lo que mas se le acerca son las narrativas inmortales.

Existen mitos antiguos que parecieran hablar de las incógnitas de la vida actual. Pero, ¿qué relación tienen estos cuentos ilógicos con nuestros sentimientos más profundos? Realmente, los seres humanos hemos cambiado muy poco durante los últimos 30 mil años. Seguimos experimentando las mismas sensaciones corporales que nuestros antepasados nómadas. Las historias que los movían a ellos, nos mueven a nosotros. Los mitos, según Campbell, son los sueños del mundo, historias arquetípicas que lidian con los grandes problemas de la humanidad. Estos relatos han sobrevivido incontables generaciones precisamente porque le hablan a nuestro interior, a la parte espiritual en todos nosotros. Los mitos logran la inmortalidad porque son, sin duda alguna, las historias más relevantes que vamos a encontrar.

 

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